El enfado

El término «enfado», quizá más que cualquier otra emoción, debería interpretarse de manera más amplia e incluir otros estados emocionales relacionados, tales como el resentimiento, el enfado contenido, la irritabilidad, la frustración, la cólera, el odio, la indignación, la animosidad o la amargura.

Cualquiera de estos estados emocionales puede afectar al Hígado si persiste durante mucho tiempo, y provocar un estancamiento de Qi o de Sangre de Hígado, un ascenso de Yang de Hígado o un Fuego de Hígado. Estos son los tres desequilibrios más comunes de Hígado que surgen a raíz de los problemas emocionales antes señalados.

El enfado (entendido en el sentido amplio arriba indicado) hace que el Qi ascienda, y muchos de los síntomas y signos se manifestarán en la cabeza y en el cuello, como cefaleas, mareos, acúfenos, rigidez en el cuello, manchas rojas en la parte anterior del cuello y una cara enrojecida.

Uno de los síntomas más comunes causados por el enfado es la cefalea

En el capítulo 8 del Eje espiritual dice: 

«El enfado provoca confusión mental»

En el capítulo 39 de las Preguntas sencillas: 

«El enfado hace que el Qi ascienda,
y provoca vómitos de Sangre y diarrea»

Provoca vómitos de Sangre debido a que hace que el Qi de Hígado y el Yang de Hígado asciendan; da lugar a diarreas, puesto que provoca que el Qi de Hígado invada el Bazo. 
Y en el capítulo 3: 

«Un fuerte enfado afecta al cuerpo y al Qi. 
La Sangre se estanca en la parte superior,
 y la persona puede sufrir un síncope»

El efecto que produce el enfado sobre el Hígado depende, por una parte, de cómo reaccione la persona ante los estímulos emocionales, y por otra, de factores concurrentes.

Si el enfado es reprimido, provocará un estancamiento de Qi, mientras que si es expresado, hará que el Yang de Hígado o que el Fuego de Hígado asciendan.

En mujeres, un estancamiento de Qi de Hígado puede fácilmente dar lugar a un estancamiento de Sangre de Hígado. 

Si la persona presenta también una insuficiencia de Yin de Riñon (debida, por ejemplo, a un exceso de trabajo), el estancamiento de Qi de Hígado tenderá a tornarse en un ascenso de Yang de Hígado. Si, por otra parte, la persona tiene tendencia al Calor (quizá por un consumo excesivo de alimentos de naturaleza caliente), podría producirse un Fuego de Hígado.

El enfado no siempre se manifiesta externamente con estallidos de enfado, irritabilidad, gritos, cara roja, etc. Ciertas personas pueden albergar dentro de sí el enfado durante años sin manifestarlo. En especial, una depresión de larga duración puede deberse a un enfado reprimido o al resentimiento. Una persona con una depresión grave puede parecer desanimada y presentar una cara pálida, un caminar lento, y hablar en voz baja, signos que asociaríamos a un agotamiento de Qi o de Sangre, debidos a la tristeza o al duelo. Sin embargo, cuando es el enfado más que la tristeza la causa de la enfermedad, el pulso y
la lengua lo mostrarán de manera clara: el pulso será Lleno y de Cuerda, y la lengua estará Roja, con los laterales aún más rojos y con una saburra seca y amarilla.

Este tipo de depresión se debe con más probabilidad a un resentimiento que viene de tiempo atrás, generalmente albergado contra un miembro de la familia.

En algunos casos, el enfado puede afectar a otros órganos, y en concreto al Estómago, como resultado, por ejemplo, de un Qi de Hígado estancado que invade al Estómago. Esta situación es más fácil de producirse si uno se enfada mientras come, algo que suele suceder si las comidas familiares acaban siendo ocasiones de peleas entre sus miembros. 

Ocurre también cuando hay una debilidad preexistente de Estómago, en cuyo caso el enfado
podría afectar solamente al Estómago sin ni siquiera afectar al Hígado.

Si uno se enfada de forma regular una o dos horas después de haber comido, el enfado afectará a los Intestinos y no al Estómago. Esto sucede, por ejemplo, cuando uno regresa a un trabajo estresante y frustrante nada más terminar de comer. En este caso, el Qi de Hígado estancado invade los Intestinos y causa dolor abdominal, distensión y alternancia entre estreñimiento y diarrea.

Por último, el enfado, como el resto de las emociones, afecta también al Corazón. Este órgano es especialmente propenso a verse afectado por el enfado, debido a que, desde la perspectiva de los Cinco Elementos, el Hígado es la madre del Corazón, y generalmente el Fuego de Hígado se transmite al Corazón, dando paso a un Fuego de Corazón. El enfado hace que el Corazón esté lleno, porque la sangre se precipita hacia él. Con el paso del
tiempo, esta situación lleva a un Calor en la Sangre que afecta al Corazón, y por tanto a la Mente. 

El enfado tiende a afectar al Corazón especialmente cuando la persona practica mucho jogging, va siempre con prisas o realiza mucho ejercicio físico.

Por tanto, en general, el enfado afecta principalmente al Hígado y puede provocar un estancamiento de Qi de Hígado o un ascenso de Yang de Hígado. A la hora de aconsejar a los pacientes cómo lidiar con sus enfados, será necesario señalar que, si el enfado ha provocado un estancamiento de Qi de Hígado, puede ser útil expresar ese enfado. 
Sin embrago, si el enfado ha causado un ascenso de Yang de Hígado, expresarlo no suele ayudar: es ya demasiado tarde, y manifestar ese enfado de modo forzado solamente agravaría ese ascenso de Yang de Hígado.