La preocupación y el exceso de reflexión

La preocupación es una de las causas emocionales de enfermedad más comunes en nuestra sociedad. Los rápidos y radicales cambios sociales que han acaecido en las sociedades occidentales a lo largo de las últimas décadas han propiciado tal clima de inseguridad en todas las facetas de la vida que ¡solo un sabio taoísta podría ser inmune a la preocupación! Por supuesto, hay quienes, debido a un desequilibrio preexistente de los Órganos Internos, son muy propensos a la preocupación, incluso ante pequeñas minucias de la vida. Por ejemplo, muchas personas parecen estar muy tensas y preocupadas. En el interrogatorio, al indagar acerca de su trabajo y de su vida familiar, no se transluce ningún dato de interés. Simplemente son personas que se preocupan excesivamente ante cualquier actividad diaria cotidiana, y tienden a hacer todo con prisas. Esto puede deberse a una debilidad constitucional del Bazo, del Corazón o de los Pulmones, o a una combinación de los tres.

La preocupación anuda el Qi, lo que significa que provocará un estancamiento de Qi, que afectará tanto a los Pulmones como al Bazo. Los Pulmones se ven implicados, porque cuando uno está preocupado la respiración se vuelve superficial; el Bazo está involucrado debido a que es el órgano responsable del pensamiento y de las ideas. En el capítulo 8 del Eje espiritual se confirma que la preocupación anuda el Qi: 

«La preocupación provoca una obstrucción del Qi, 
y por tanto, el Qi se estanca»

La preocupación puede también afectar al Bazo, como se indica en el capítulo 8 del Eje espiritual. 

«En el caso del Bazo, un exceso de preocupación 
daña el Yi [Intelecto]»

La preocupación es la contrapartida patológica de la actividad mental del Bazo de generar ideas.

En algunos casos, la preocupación puede afectar también al Hígado, como resultado de un estancamiento de los Pulmones; en términos de los Cinco Elementos, esto corresponde al Metal que explota a la Madera. Cuando esto sucede, el cuello y los hombros se tensarán y se volverán rígidos y dolorosos.

Los síntomas y signos que provoca la preocupación variarán según si afecta a los Pulmones o al Bazo. Si la preocupación afecta a los Pulmones, causará una sensación incomoda en el tórax, una leve falta de aliento, tensión en los hombros, tos seca ocasional, voz débil, suspiros y tez pálida 

La posición Delantera derecha del pulso (de los Pulmones) podrá sentirse ligeramente
Tensa o de Cuerda, denotando la acción de nudo que ejerce la preocupación sobre el Qi

Si la preocupación afecta al Bazo, puede dar lugar a poco apetito, leve molestia en el epigastrio, cierta distensión y dolor abdominal, cansancio y una tez pálida. La posición derecha Media del pulso (Bazo) se sentirá ligeramente Tensa pero Débil. Si la preocupación atañe también al Estómago (algo que ocurre cuando uno se preocupa durante las comidas), la posición derecha Media del pulso puede sentirse Débil-Flotante.

Por último, al igual que sucede con el resto de las emociones, la preocupación afecta al Corazón causando un estancamiento de Qi de Corazón, ocasionando palpitaciones, leve sensación de opresión torácica e insomnio.

La preocupación es la contrapartida emocional de la energía mental del Bazo, responsable de la concentración y de la memorización. Cuando el Bazo es saludable, podemos concentrarnos y enfocarnos en aquello que estudiamos o sobre lo cual trabajamos. Esa misma energía mental, cuando se ve perturbada por la preocupación, lleva a un pensamiento y a una preocupación constantes sobre ciertas situaciones de la vida.

La reflexión es muy parecida a la preocupación, tanto en su carácter como en los efectos que produce. Consiste en estar melancólico, en pensar constantemente sobre ciertos eventos o personas (no necesariamente con preocupación), en un anhelo nostálgico del pasado, y
por lo general, en pensar intensamente sobre la vida en lugar de vivirla. En casos extremos, la reflexión puede llevar a pensamientos obsesivos. En otro sentido, la reflexión incluye también el trabajo mental excesivo en los estudios o en el trabajo.

La reflexión afecta al Bazo, y, al igual que la preocupación, anuda el Qi. En el capítulo 39 de las Preguntas sencillas dice:

 «La reflexión hace que el [Qi] de Corazón
se acumule y hace que la Mente converja. El Zheng Qi se
asienta, no se mueve, y por tanto el Qi se estanca»

La reflexión provocará entonces síntomas parecidos a aquellos de la preocupación antes señalados. Además, dará lugar a cierta molestia en el epigastrio; otra diferencia será que el pulso en el lado derecho no solamente se sentirá Tenso, sino que carecerá de «onda» 

En el caso de la reflexión, el pulso carecerá de onda tan solo en la posición media derecha. Un pulso sin onda en las posiciones Delantera y Media indica tristeza.

La reflexión afecta al Corazón; provoca un estancamiento de Qi de Corazón, con síntomas como palpitaciones, leve sensación de opresión torácica e insomnio

La energía mental positiva correspondiente a la reflexión es la contemplación silenciosa y la meditación. La misma energía mental que nos permite meditar y contemplar  nos llevará, si se torna excesiva y sin guía, a la melancolía, a la reflexión o incluso al pensamiento obsesivo.