El síndrome de frío

El síndrome de frío es una manifestación de la lesión del frío patógeno o de la deficiencia de yang y el exceso de yin, y de la debilidad de las actividades vitales del organismo.

En el síndrome de frío hay gusto por el calor.
Manifestaciones: 

Aversión al frío, gusto por el calor, falta de sabor en la boca, sed, cara pálida, miembros fríos, orina profusa y clara, heces blandas, lengua pálida con saburra blanca y húmeda, pulso tardío o tenso.

Etiología: 

El síndrome de frío es causado frecuentemente por la invasión del frío patógeno exógeno, o por una lesión interna o una enfermedad prolongada que consume la energía yang y que conduce al exceso interno de yin patógeno.

La energía yang insuficiente o lesionada por el frío patógeno exógeno no puede funcionar normalmente para calentar el cuerpo humano, razón por la cual se observa aversión al frío y gusto
por el calor, miembros fríos, que hacen que el enfermo se acueste encogido; a raíz del exceso interno de frío, los líquidos corporales no son lesionados, no se presenta sed y no se siente gusto en la boca; la orina, el esputo, el moco, la saliva y otras excreciones se observan claras y frías por la deficiencia de yang, que no puede calentar los líquidos corporales.

Si el frío patógeno lesiona el bazo, o hay deficiencia prolongada de yang del bazo, se presentan heces blandas y acuosas causadas por la disfunción de transporte y transformación. Se observa lengua pálida con saburra blanca y húmeda por deficiencia de yang y el frío-humedad interno. Y como yang
está deficiente, no tiene suficiente fuerza para impulsar la circulación de la sangre, presentándose pulso tardío.